9-11-06 Me fui a los bosques porq quería vivir sin prisa. Quería vivir intensamente y sorberle todo su jugo a la vida. Dejar a un lado todo lo q no era la vida, para no descubrir, en el momento de mi muerte, q no había vivido” H. D. Thoreau.
Hace un tiempo me fui a un sitio llamado Piedralar (hay fotos por ahí). En ese sitio consigues olvidarte del resto del mundo y aprendes a valorar de todo lo podrías prescindir que mas que felicidad te produce una carga.
Viví en el bosque, sin prisa, sin presiones, disfrutando del sol, el aire, el agua y el fuego entrañable del hogar. Viví intensamente con las personas que allí habitaban compartiendo lo poco material que tenían y la mucha hermandad que me dieron.
Siempre que he mantenido contacto con la naturaleza y allí he convivido con personas, he conseguido sacar una gran carga moral y afectiva que me ha hecho sentir que la vida puede ser muy bonita.
Aunque no esté satisfecho con mi vida, como dice mi gran amigo Carlos, puedo decir que soy de los afortunados que he vivido.
17 noviembre, 2006 a 2:23
Si puedes decir eso ya te puedes dar con un canto en los dientes, ya les gustaría a muchos poder decir lo mismo.
Carpe diem, y el espíritu del bosque siempre cerquita del corazón.
8 enero, 2007 a 15:46
Hola, he encontrado tu blog y me he detenido un rato a leer, me gusta. Un abrazo.Ana
25 mayo, 2010 a 5:10
MUY PERO MUY BUENO EXPRIMIR LA MEDULA DE LA VIDA ROBERTO
10 septiembre, 2011 a 9:23
ES UNO DE LOS MEJORES PENSAMIENNTOS QUE HE ESCUCHADO.. QUE EL GRAN ESPIRITU DE LOS BOSQUES NOS COBIJE ,Y QUE JAMAS NOS ABANDONE LA MADRE TIERRA